Mad Men es la historia de un hombre y su perenne insatisfacción. O mejor, de un grupo de personajes cuyo eje vertebrador es una insatisfacción endémica y enfermiza. O mejor, es la historia de LA insatisfacción. Quizás sea el momento de recordar que el McGuffin de esta ratonera de melancolías es narrar -con bisturí- los años dorados de la publicidad. ¿Y qué es la publicidad, sino el arte de vender necesidades inventadas y generar insatisfacción? Exactamente a eso se dedican en Sterling, Cooper, Draper & Pryce.
— El fantasma de Donald Draper.
(vía milleiro)